Los errores de Edison

Existe un anécdota de Tomas Alva Edison que ya se ha hecho legendaria. En una ocasión cierto caballero le preguntó que había sentido al fracasar tantas veces en sus intentos por fabricar una bombilla eléctrica. Edison respondió que nunca había fracasado, ¡sino que había descubierto exitosamente miles de maneras en que no debía debía fabricarse una bombilla eléctrica!. Esa actitud positiva frente a los errores permitió a Edison aportar al mundo tanto como el que más en toda la historia humana.

(Fuente: ellibrodegeno.wordpress.com)

Thales de Mileto

Geometra griego y uno de los siete sabios de Grecia. Fue el primer matemático griego que inició el desarrollo racional de la geometría.

Tuvo que soportar durante años las burlas de quienes pensaban que sus muchas horas de trabajo e investigación eran inútiles. Pero un día decidió sacar rendimiento a sus conocimientos. Sus observaciones meteorológicas, por ejemplo, le sirvieron para saber antes que nadie que la siguiente cosecha de aceitunas sería magnífica. Compró todas las prensas de aceitunas que había en Mileto. La cosecha fue, efectivamente, buenísima, y todos los demás agricultores tuvieron que pagarle, por usar las prensas.
Hacia el año 600 antes de Cristo, cuando las pirámides habían cumplido ya su segundo milenio, el sabio griegoTales de Mileto visitó Egipto.

El faraón, que conocía la fama de Tales, le pidió que resolviera un viejo problema: conocer la altura exacta de la Gran Pirámide. Tales se apoyó en su bastón, y esperó. Cuando la sombra del bastón fue igual de larga que el propio bastón,  le dijo a un servidor del faraón: “Corre y mide rápidamente la sombra de la Gran Pirámide. En este momento es tan larga como la propia pirámide”.
Tales era ya famoso desde que, en el año 585 a.C., predijo con toda exactitud un eclipse de sol.

(Fuente: serconet.com)

EL TEOREMA DE THALES Y LES LUTHIERS (o como Carlos Núñez entró a formar parte del grupo Les Luthiers)

“Tenia 19 años y cursaba mi segundo año de Facultad cuando una vez, frente a un intrincado enunciado de Análisis Matemático (esos descubiertos por sabios enemigos), pensé que lo recordaría con más facilidad si le acoplaba una melodía cantable. Así lo hice… ¡y resultó! Claro que aquella sólo fue una pequeña trampita nemotécnica. Pensé entonces si no podía ponerle música a todo un problema matemático. A todo un teorema, digamos. Entonces fui a mi biblioteca, desempolvé el mi libro de aritmética, encontré el Teorema de Thales, y le puse música. Al día siguiente les canté mi teorema a un grupito de locos lindos del coro de Ingeniería. Me lo festejaron. Así entre en Les Luthiers.”, recuerda Núñez.

A ver si os gusta. (Por cierto, el domingo voy a Baluarte a ver el espectáculo de Les Luthiers, el lunes os lo cuento)



Un poco de humor matemático

Norbert Wiener era el típico matemático despistado. En cierta ocasión su familia se mudó a un pueblo muy cercano a donde vivían antes. Su esposa, conociéndole, decidió mandarle al MIT como todos los días y ella se encargó de la mudanza. Tras repetirle cientos de veces (quizás más) que se mudaban tal día, el día D le dio una hoja de papel con la nueva dirección, porque estaba absolutamente segura de que lo iba a olvidar. Desgraciadamente, usó este papel para resolverle por la otra cara una duda a un estudiante. Cuando volvió por la tarde a su casa, por supuesto, se olvidó de que se habían mudado Su primera reacción al llegar a su antigua casa y verla vacía fue la de pensar que le habían robad, y entonces recordó lo de la mudanza. Como tampoco conseguía recordar a dónde se habían mudado y no tenía papel, salió a la calle bastante preocupado, y vio una chica que se acercaba; entonces le dijo:
– Perdone, pero es que yo vivía aquí antes y no consigo recordar…
– No te preocupes, papá, mamá me ha mandado a recogerte.
(Hay que decir que era de noche y no se veía bien).
(Fuente: Bienvenido a mi mente)

Nueva curiosidad

De Paul Halmos (matemático estadounidense)

En una multitudinaria reunión de matemáticos en EEUU, se encontraba un joven profesor, de nombre Smith. Cada día, a hora fija, se servía un pequeño desayuno, durante el cual, lógicamente, charlaban e iban conociéndose.El primer día, Halmos se acerca a Smith y le dice: “I am Halmos, and you?”. Smith respondió gentilmente: “I am Smith, thank you”. El segundo día, Halmos, despistado, volvió a acercarse a Smith y, de nuevo, le dijo: “I am Halmos, and you?”. Smith volvió a responder gentilmente: “I am Smith, thank you”. El tercer día, cuando Halmos se acercaba de nuevo a Smith, éste le soltó: “You are Halmos, who am I?” ( Fuente http://www.xtec.cat)

Otra anécdota de Arquímedes

Arquímedes que era pariente y amigo del rey Hieron de Siracusa,le escribió que con un potencia dada se puede mover un peso dado, y envalentonado , como suele decirse, por la fuerza de su demostración, declaró que si hubiera otro mundo y pudiera ir a él, podría moverlo. Hieron quedó asombrado y le pidió que pusiera en práctica su proposición y le mostrara algún gran peso movido por una ligera fuerza. Arquímedes, entonces,  escogió un mercante de tres palos de la flota real que fue arrastrado a tierra gracias al esfuerzo de muchos hombres, y después de poner a bordo muchos pasajeros y la carga acostumbrada, se sentó a cierta distancia y, sin gran esfuerzo, sino poniendo tranquilamente en movimiento con su mano un sistema de poleas compuestas, lo arrastró hacia él tan suavemente como si estuviera deslizándose en el agua.