Albert Einstein

Einstein nació con una cabeza tan grande que su madre pensó que había alumbrado un bebé deforme. Temores infundados, ya que, al desarrollarse, la cabeza del niño adquirió un volumen normal. En cambio, varios biógrafos creen que el científico sufrió alguna especie de autismo, ya que no habló con fluidez hasta los cinco años. El historiador Otto Neugenbauer cuenta que su pasión por la ciencia se despertó a los seis años, cuando estaba convaleciente de una enfermedad. Su padre le regaló una brújula y el chico, fascinado al ver cómo la aguja siempre señalaba al mismo punto por mucho que la moviera, no paró hasta comprender su funcionamiento.

( Fuente: http://www.quo.es)

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Fleming

Su nombre era Fleming, un agricultor pobre de Inglaterra. Un día, mientras trataba de ganarse la vida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia el pantano.
Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando tratando de liberarse del lodo. El agricultor Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible. Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor ingles. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a si mismo como el padre del niño que Fleming había salvado.

-“Yo quiero recompensarlo,” dijo el noble británico. “Usted salvó la vida de mi hijo”.

– “No, yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice” respondió el agricultor ingles, rechazando la oferta. En ese momento el propio hijo del agricultor salió a la puerta de la casa de la familia.

– “¿Es ese su hijo?” preguntó el noble.

– “Si,” repuso el agricultor lleno de orgullo.

– “Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso”. El agricultor aceptó.

Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary’s Hospital en Londres y se convirtió en un personaje conocido a través del mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.
Algunos años después, el hijo del noble ingles, cayó enfermo de pulmonía. ¿Qué lo salvó?…la Penicilina.
¿El nombre del noble inglés?…Randolph Churchill. ¿El nombre de su hijo?…Sir Winston Churchill.

Y luego Dicen que las pequeñas cosas no son importantes…

Ojo con los números grandes

Cuando un matemático oriental inventó el admirable juego de ajedrez, quiso el monarca de Persia conocer y premiar al inventor. Y cuenta el árabe Al-Sefadi que el rey ofreció a dicho inventor concederle el premio que solicitara.
El matemático se contentó con pedirle 1 grano de trigo por la primera casilla del tablero de ajedrez, 2 por la segunda, 4 por la tercera y así sucesivamente, siempre doblando, hasta la última de las 64 casillas.
El soberano persa casi se indignó de una petición que, a su parecer, no había de hacer honor a su liberalidad.
– ¿No quieres nada más? preguntó.
– Con eso me bastará, le respondió el matemático.
El rey dió la orden a su gran visir de que, inmediatamente, quedaran satisfechos los deseos del sabio.
¡Pero cuál no sería el asombro del visir, después de hacer el cálculo, viendo que era imposible dar cumplimiento a la orden!
Para darle al inventor la cantidad que pedía, no había trigo bastante en los reales graneros, ni en los de toda Persia, ni en todos los de Asia.
El rey tuvo que confesar al sabio que no podia cumplirle su promesa, por no ser bastante rico.
Los términos de la progresión arrojan, en efecto, el siguinte resultado: diez y ocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo.

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Para comprar esa cantidad de trigo, si la hubiera, no habría dinero bastante en este mundo.

(El texto anterior está reproducido literalmente del libro de N. Estevanez :

Entretenimientos Matemáticos, Físicos, Químicos, etc.)

Newton: otra anécdota curiosa

Estaba un día Isaac Newton (sí, el descubridor de la gravedad, ese mismo) en su laboratorio haciendo unos experimentos cuando llegó a verle un amigo suyo que, mirad por donde, era ateo.

Y resultó que Newton estaba trabajando en un proyecto acerca del universo y tenía una preciosa maqueta colgada con hilitos y esas cosas del techo; la maqueta era muy chula, tenía todos los planetas, con diferentes colores, y cada uno tenía incluso sus diferentes lunas.

Pues hete aquí que entra este amigo ateo y le dice a Newton: “vaya, qué bonita maqueta tienes ahí, ¿quién la hizo?” Y Newton, muy cuco él, le contesta: “nadie; simplemente apareció” Y el amigo, un poco mosca, le dice: “¡pero qué dices, Isaac, es imposible que haya aparecido ahí por generación espontánea!” Y Newton, más cuco todavía que antes, le contesta: “Bueno, ¿por qué no? Al fin y al cabo tú siempre me dices que el verdadero universo no fue creado por nadie, que simplemente apareció”.

Y la moraleja la sacáis vosotros:)

(fuente: ciao.es)

Porcentajes

porcentajes Vamos a comenzar un nuevo tema: porcentajes.

Primero vamos a entender la relación entre los números decimales , fracciones y porcentajes a través de los siguientes ejercicios:

fracciones, decimales y porcentajes

En segundo lugar vamos a aprender a solucionar problemas sencillos de porcentajes:

porcentajes

En otra entrada pondré problemas más difíciles. Ya sabéis, de los que me gustan. Hasta mañana

Problemas de fracciones un poco complicados

vineta181 Aquí voy a colgar la letra de  los problemas   que hemos estado trabajando en clase además de los  que vamos a seguir trabajando . Es el primer enlace

En el segundo enlace, atendiendo a una petición de Inés explico a través de diapositivas, cómo se solucionan algunos de ellos, ¿vale? En letra roja, aprece mi pensamiento. Un besazo y que ustedes lo discurran bien

problemas más complicadillos

problemas-de-fracciones ¿un poquito difíciles?